En casi todos los pueblos purriegos existía la costumbre de madrugar
la mañana de reyes y al primer vecino que encontraban le exclamaban:¡AGUINALDO!,con la esperanza de haber sido el
primero y merecedor de un premio.
Otra tradición muy arraigada en el Valle de Polaciones era la de "tirar la olla".Consistía en arrojar una cacerola de barro contra la
puerta de la casa de la persona más anciana del pueblo.Esto se hacía en la nochevieja.

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